viernes, 15 de abril de 2016

Acreditación del responsable de la biblioteca escolar

El futuro de la biblioteca escolar clama por un responsable con las debidas competencias para ejercer una labor de alta complejidad en un centro educativo. Sin embargo, es este un peliagudo tema que en España no se ha solventado todavía.

En la actualidad, en el sistema público de enseñanza, los centros, no todos, disponen de un docente responsable a tiempo parcial y reducido, que necesita de un equipo de apoyo para acometer la ingente tarea de gestionar una biblioteca escolar. ¿Es necesario y factible un equipo de apoyo (o comisión de biblioteca) tal y como están organizados los centros educativos? Hay evidencias de que los equipos trabajan en precariedad y son pocos operativos por múltiples razones: incumplimientos horarios debido fundamentalmente a la necesidad de cubrir las sustituciones, escasa o nula formación del profesorado u otro personal que lo conforman, movilidad de los docentes, etc. Este equipo de apoyo orgánico y estable, bajo mi punto de vista, no sería necesario en el futuro, pues el responsable del recurso con dedicación suficiente configuraría colaboraciones del profesorado, atendiendo a la estructura organizativa de los equipos docentes en los centros y siempre en función de proyectos específicos que requerirían una participación estipulada.

Mientras tanto, y dentro de la carrera docente, las administraciones educativas podrían arbitrar mecanismos para la acreditación de los responsables de las bibliotecas escolares actuales, entre los que la experiencia, el trabajo en torno al desarrollo de las bibliotecas escolares y la formación sean elementos determinantes en la selección del personal
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Ilustración: Teresa Rodríguez Súnico
En el documento Marco de referencia para las bibliotecas escolares (Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, 2011), se decía ya que "El desempeño de estas funciones requiere para su coordinación, de docentes especialmente formados y experimentados. Por este motivo, las Administraciones educativas autonómicas deben estudiar la instauración paulatina de un sistema de selección de responsables de bibliotecas que exija una acreditación contrastada de un determinado número de créditos formativos y experiencia cuantificable en horas al frente de ellas”.

La comisión técnica específica de bibliotecas escolares del Consejo de Cooperación Bibliotecaria (CCB), en su informe de noviembre 2015, indicaba con respecto a la persona responsable de la biblioteca escolar la necesidad de: 
  • Formación actualizada de los docentes responsables de bibliotecas escolares y establecimiento de una acreditación para la persona responsable. 
  • Facilitar que dichos puestos sean ocupados por docentes acreditados. 
  • Inclusión de la formación en biblioteca escolar en el currículo de los futuros docentes. 
  • Elaboración de una normativa que regule la dedicación horaria de la persona (o equipo) que coordine la biblioteca escolar. 
El mismo CCB, en marzo de 2016, señalaba: “La necesidad de formación resulta especialmente importante en el ámbito de las bibliotecas escolares donde todavía no existe formalmente una figura profesional a cargo de las mismas. Urge emprender acciones en esta línea, de acuerdo con el perfil profesional de bibliotecario escolar, recogido en el documento del Consejo de Cooperación Bibliotecaria Perfiles profesionales del Sistema Bibliotecario Español: fichas de caracterización, Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, 2013”.

Nuestros vecinos lusos solventaron este tema hace años con la institucionalización del profesor bibliotecario escolar a partir del año 2009. Así, hay un profesor responsable de la biblioteca prácticamente a tiempo total en los centros de más de 400 alumnos y a tiempo parcial en el resto. Evidentemente esta realidad constituye un hito en pos de la estabilidad y reconocimiento del papel de la biblioteca escolar en el desarrollo del proyecto educativo 

En España, en 2016, estamos a la espera de una decisión de esta naturaleza o parecida.