lunes, 20 de junio de 2016

Puestos específicos de lectura y biblioteca escolar

En una reciente resolución publicada en Cataluña en la que se menciona a las bibliotecas escolares se opta por crear un puesto específico de trabajo, un nuevo perfil docente, acreditado, con una carga de trabajo enfocada fundamentalmente a desarrollar en el centro la lectura (aprendizaje y fomento) y, también, a coordinar la ingente labor de organización y funcionamiento de la biblioteca. 

Esta opción de que una sola persona sea responsable tanto del proyecto o plan de lectura como de la gestión de la biblioteca ya se había contemplado en el período 2007/2010 en Andalucía en los centros que se adscribieron al Plan de Lectura y Bibliotecas Escolares (Plan LyB). Pero esta convocatoria andaluza no llegó a consolidar una figura con perfil específico como la lanzada ahora en Cataluña. Tras la extinción del Plan LyB en Andalucía se determinó, a través de unas instrucciones (2013), contar en todos los centros públicos con una figura dedicada solo a gestionar la biblioteca escolar. Eso sí, entre sus tareas está la de apoyar al plan de lectura, si lo hubiere, en el colegio o instituto, pues no se impele a los centros a disponer de un plan lector propiamente dicho sino a abordar un tratamiento global de la política de la lectura a través de las iniciativas del Equipo Técnico de Coordinación Pedagógica. En Galicia, comunidad en la que el desarrollo de la red de bibliotecas escolares es notable en comparación con otras regiones, el responsable de este recurso puede o bien colaborar o bien coordinar el plan de lectura.

El Consejo de Cooperación Bibliotecaria considera en un documento publicado en 2013 que el profesional de la biblioteca escolar es aquel que “consigue que la biblioteca sea el centro principal de recursos para el aprendizaje tanto para el alumnado como para el profesorado con la función de apoyo al proyecto educativo del centro docente". Esta es su misión. En el caso de Cataluña se indica que la misión del puesto de trabajo de lectura y biblioteca escolar es la de "consolidar el enfoque didáctico de la lectura como eje transversal del currículo en el centro educativo y coordinar el uso de la biblioteca, de acuerdo con el proyecto educativo de centro". 

Por otro lado, José Antonio Marina, Carmen Pellicer y Jesús Manso (2015) en el  Libro blanco de la profesión docente y su entorno escolar, presentan una biblioteca escolar y un profesional encargado de la misma que fundamentalmente han de trabajar para fomentar la lectura. Escriben: "La importancia de la lectura y del manejo de  documentación de todo tipo dan más relevancia a las Bibliotecas Escolares, que deberían convertirse en Centros de Documentación y de fomento de la lectura.  Creemos que deberían tener asignados un bibliotecario o un docente con la formación necesaria para poder diseñar en colaboración con los demás docentes programas de fomento de la lectura, tema de enorme importancia educativa.  Llamamos la atención sobre la necesidad de elaborar y establecer planes de lectura en las Escuelas de Educación primaria". Además, proponen en el documento la creación de "Centros Superiores de Formación del profesorado", encargados de formar a estos profesionales. 

Ilustraciones de Teresa R. Súnico
Como vemos, son distintas opciones las que se adoptan a la hora de abordar la lectura y de considerar el papel de la biblioteca en relación a aquélla en los centros educativos, que obedecen a visiones distintas del quehacer de la biblioteca y, por ende, de sus responsables. La pertinencia o no de los diferentes perfiles en una escuela en constante transformación depende de múltiples factores: liderazgo pedagógico del equipo directivo, proyecto educativo, autonomía de centro, organización de los tiempos y los grupos, formación del responsable o coordinador, metodología de enseñanza/aprendizaje, etc. Es cuestión de ir observando cómo se desarrolla la labor de estos perfiles profesionales en los próximos cursos para valorar dicha pertinencia y el impacto que producirán en los centros educativos donde ejercen.

Reproduzco a continuación la parte de la resolución dedicada al perfil de lectura y biblioteca escolar de la resolución catalana:

E. Lectura y biblioteca escolar

1. Identificación del puesto de trabajo
1.1 Cuerpos docentes del lugar: Cuerpo de maestros; cuerpo de catedráticos de enseñanza secundaria; cuerpo de profesores de enseñanza secundaria.
1.2 Especialidades docentes del lugar: Todas las especialidades docentes.
1.3 Tipos de centros: Escuelas e Institutos.

2. Descripción del puesto de trabajo docente específico con perfil profesional
2.1 Misión
Consolidar el enfoque didáctico de la lectura como eje transversal del currículo en el centro educativo y coordinar el uso de la biblioteca, de acuerdo con el proyecto educativo de centro.
2.2. Funciones docentes específicas del puesto de trabajo:
  • Impartir docencia haciendo uso de estrategias didácticas que potencien la lectura como instrumento de aprendizaje. 
  • Velar por la coherencia metodológica en el aprendizaje inicial de la lectura (educación infantil y ciclo inicial de primaria). 
  • Impulsar y coordinar el Plan de lectura de centro (PLEC). 
  • Asesorar al profesorado en la selección de materiales y en las estrategias didácticas que favorezcan el aprendizaje a través de la lectura. 
  • Coordinar la biblioteca escolar, y promover actividades que fomenten el gusto por la lectura.
3. Requisitos del profesorado para ocupar el puesto de trabajo específico
3.1. Requisito general:

  • Personal funcionario de carrera: Ser titular de la especialidad docente del puesto de trabajo (por oposición o por adquisición de nuevas especialidades) o tenerla reconocida (por habilitación específica o por titulación).
  • Personal funcionario interino: Tener reconocida la especialidad docente a la bolsa de trabajo.
3.2. Requisitos adicionales del perfil profesional del puesto de trabajo:
Este perfil se acredita mediante el cumplimiento de uno de los siguientes requisitos:

  • Título de grado de maestro con las siguientes menciones: biblioteca escolar; biblioteca escolar y animación a la lectura.
  • Un mínimo de 80 horas de formación a través de los másters, postgrados, mención, u otra formación reconocida por el Departamento de Enseñanza de las publicadas en el Portal de Centro de acuerdo con el apartado 3 del anexo 2.
  • Haber participado en un mínimo de dos cursos en un programa de innovación educativa en lectura y biblioteca de los que figuran en la relación publicada en el Portal de Centro de acuerdo con el apartado 3 del anexo 2.
  • Haber sido responsable de una biblioteca escolar orientada a desarrollar actividades de impulso de la lectura o haber coordinado un plan de lectura un mínimo de 2 cursos escolares. La certificación de la dirección del centro que acredite este hecho debe incorporar la descripción de los proyectos, propuestas didácticas, experiencias y trabajos de acuerdo con el modelo publicado en el Portal de Centro.