sábado, 18 de marzo de 2017

Saber algo de y sobre bibliotecas escolares (II)

Ofrezco en esta segunda entrada una relación de libros que abordan el ámbito de conocimiento de las bibliotecas escolares en relación a su historia, función, uso y evaluación, así como las perspectivas de futuro.  Al igual que la primera selección en esta adopto el mismo criterio: Obras de las que he aprendido y que me han facilitado enormemente el trabajo en las bibliotecas de los centros, en las labores de asesor de formación o en el desarrollo de programas y políticas educativas como técnico en la Administración. En total he considerado en las dos entradas 26 libros, un acervo diverso y rico para aproximarse al conocimiento del mundo de las bibliotecas de los centros educativos.
Ilustración: T. Súnico.

Esta segunda criba, subjetiva y muy personal, como la primera, en absoluto agota las numerosas publicaciones sobre bibliotecas escolares editadas en Iberoamérica. Así que ahí va la segunda selección de libros para "saber algo de y sobre bibliotecas escolares":

Evaluación:

Bibliotecas escolares "entre comillas".
Las bibliotecas escolares en España. Dinámicas 2005/2011.

¿Qué dice el "Informe de la lectura en España, 2017", sobre bibliotecas escolares?

José Antonio Millán, coordinador del Informe sobre la lectura en España, 2017, declaraba en la presentación del mismo la ausencia de apoyos y dotaciones por parte del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte a las bibliotecas escolares desde hace un lustro. Del apartado específico dedicado a las bibliotecas de los centros educativos elaborado por Inés Miret y Mònica Baró, destaco:
  • "Desde 2008 hasta hoy las bibliotecas escolares en España experimentaron un desarrollo que nunca antes se dio. 
  • A partir de 2011 se produce una etapa de estancamiento -cuando no de retroceso- que llega hasta la actualidad.
  • La formación para responsables de bibliotecas ha tenido continuidad y las universidades imparten menciones en los grados y másteres oficiales.
  • Se ha avanzado en la concreción del modelo de biblioteca escolar adecuándolo a las características locales. En este sentido es muy destacable publicaciones de referencia como las editadas en Navarra y Andalucía (Documentos de referencia para bibliotecas escolares).
  • Las políticas educativas priorizan la promoción de la lectura y esto incide en el desarrollo y la acción de las bibliotecas escolares, centradas en estas actividades y no en otros programas o servicios vinculados con la competencia informacional, la promoción de trabajos y proyectos y la vinculación con el mundo digital. En este sentido, en otro capítulo, el profesor Fernando Trujillo, añade que son las bibliotecas escolares el espacio donde se desarrollan la mayor parte de las actividades de lectura llevadas a cabo por los planes lectores de la mayoría de las comunidades autónomas.
  • Las bibliotecas actuales no están en condiciones de asumir los retos de la sociedad digital.
  • Hay una notable descompensación territorial en el apoyo a las bibliotecas escolares.
  • Se necesita un especialista en gestión de información y conocimiento y, por ende, generar normativa que regule la función y los requisitos del profesor-bibliotecario, así como un proceso de acreditación para el ejercicio de este puesto.
  • Se precisa un debate sobre el futuro de la biblioteca escolar que la sitúe como el entorno de aprendizaje conectado probablemente más viable de la educación formal y centro de la vida de la institución escolar".

domingo, 12 de marzo de 2017

La biblioteca escolar a fondo. Del armario al ciberespacio

En 2015 se publicó el libro La biblioteca escolar a fondo. Del armario al ciberespacio por la editorial TREA. Los autores, Concepción M. Jiménez y Raúl Cremades, directora y editor respectivamente de la revista "Mi biblioteca", presentan en 238 páginas de forma detallada el devenir histórico de las bibliotecas en España desde las primeras iniciativas en la segunda mitad del s. XIX hasta el presente. Ilustran el desarrollo de las bibliotecas en el sistema educativo español aludiendo al contexto mundial y europeo con la finalidad de que el lector puede cotejar las similitudes, diferencias, peculiaridades y tratamiento político/administrativo dados a nuestras bibliotecas escolares.
En siete capítulos, Raúl Cremades y Concepción Jiménez abordan el concepto de biblioteca escolar y su transformación a lo largo del tiempo, la terminología utilizada para denominarla, la historia de las bibliotecas de los centros educativos dentro y fuera de España, los procesos legislativos seguidos y la normativa vigente, las funciones y el papel que han de desempeñar las bibliotecas en la sociedad digital, los planes y proyectos que las administraciones han acometido para su desarrollo y sostenibilidad y, finalmente, la presencia necesaria de las bibliotecas de las escuelas e institutos en internet a través de la creación de portales digitales específicos.

Se realiza una completa exposición del recorrido que han experimentado las bibliotecas escolares en España, que viene a complementar otra obra publicada en  el año 2004, escrita por el maestro José Antonio Camacho EspinosaLa biblioteca escolar en España: pasado, presente...y un modelo para el futuroEl ensayo presenta una exhaustiva recopilación de información sobre el ámbito de las bibliotecas escolares recogida en numerosas y diversas fuentes.

Los autores proponen las características que han de singularizar a las bibliotecas escolares del futuro, incidiendo en que han de estar regentadas por una persona cualificada a tiempo completo, realizar funciones educativas, documentales, compensadoras y socializadoras, estar al servicio de toda la comunidad educativa, actuar como promotora del aprendizaje cooperativo y autónomo y constituirse en parte esencial del proyecto educativo del centro, considerando que la acción de la biblioteca escolar pivota sobre dos ejes en la sociedad digital: el fomento de la lectura y el tratamiento y gestión de la información.

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viernes, 3 de marzo de 2017

Una pizca de desaceleración, por favor

Aunque de ingenuo me tachen, propongo que la biblioteca se torne en determinados momentos de la estancia del alumnado en la escuela en un entorno de desaceleración. Una sociedad líquida y acelerada nos acompaña en el viaje diario. Irreversible es el vertiginoso ritmo de flujo de información y  conocimiento en un mundo globalizado. Ya percibimos que a esta lógica de liebre y galgo no escapa el contexto escolar ni la enseñanza ni los modelos pedagógicos que inundan de innovación foros y redes, ni el devenir cotidiano de las aulas sobrecargadas de actividades "productivas".  

Con esta idea no se pretende generar una revolución en la dinámica de los tiempos de la escuela. Se trataría, más bien, de contar con un recurso de "resistencia" abanderado por la biblioteca escolar en este caso. Y desde ella, entonces, experimentar/disponer de vez en vez de tiempos distintos, momentos sosegados, deliberativos, sin prisas. Un espacio/remanso que ayude a mitigar las angustias derivadas de las lides libradas por el alumnado impelido un día sí y otro no a vomitar en pruebas, fichas, controles o exámenes lo que se exije/aprende/memoriza/escucha/dice/ve. 


Ilustración: Teresa R. Súnico.
Un entorno que otorgue la posibilidad de sentir y reconocer determinados procesos, trabajos, decisiones, respuestas, que requieren de tiempos largos, pausados, flexibles. Una huída consciente y diligente del peso de la inmediatez. Un lugar  para apreciar con intensidad y calma la cultura o la producción artística con la que se interactúa y se experimenta. Espacio de acogida, de debate, que da cabida a las emociones y abraza los afectos, que prende lucidez y provoca momentos para la conversación,  la deliberación, el diálogo inteligente, la formación de criterios propios. Cuestiones estas que hoy, paradójicamente, considero innovadoras ante el ruido, la alteración y la aceleración imperantes.

A colación con lo escrito el novelista Luis Landero expresó en una entrevista que "existe un llamativo desprecio por la cultura, que está siendo descatalogada, y si a esto unimos la competencia que supone la denominada industria del ocio, mi pregunta es: ¿quién está dispuesto a pagar el precio que exige la lucidez? La lucidez tiene que ver con la lentitud, el recogimiento, la soledad, la meditación, la contemplación… Todo eso es necesario para que no nos limitemos a comprar lo que piensan los demás, para que veamos el mundo con nuestros propios ojos, con los ojos del criterio, de la originalidad".

Por otro lado, entiendo que la política de lectura del centro educativo (materializada en un plan lector o proyecto lingüístico) establecerá tipos de lecturas (extensivas e intensivas) que reclamarán lentitud, sosiego, atención. En este sentido, la biblioteca puede ofrecer esa posibilidad acogiendo la actividad programada sin vernos impelidos a medirla en porciones de tres cuartos de hora o de una hora. Lo que se necesite y punto. La biblioteca escolar, lugar al que desplazarse y extrañarse para degustar la lectura voluntaria y apetecida, para experimentar con calma un texto elegido o propuesto, sea de ficción, sea histórico, sea científico. En definitiva, tiempo para leer y leernos.

Invitemos pues a experimentar en la biblioteca escolar otros ritmos bajo la sombrilla de la lentitud. No bajo la sombra de  la indolencia ni la laxitud, más bien de aquellos ritmos que cobijen un tiempo necesario, suficiente, sosegado, a la vez que "productivo", para cada cosa, tarea, proyecto o experiencia. Desaceleración voluntaria, querida, anhelada, deseada. Un tiempo de solaz, enriquecimiento y satisfacción. ¿Por qué no?

jueves, 2 de marzo de 2017

Saber algo de y sobre bibliotecas escolares (I)

Toda selección es subjetiva, evidentemente. Esta que ofrezco, caro lector, también. Obedece el resultado de esta criba a un diáfano criterio: Constituye el corpus de textos de los que mucho he aprendido para poder trabajar en las bibliotecas de los centros, asesorar al profesorado, realizar labores técnicas y de acompañamiento, pergeñar estrategias de implementación desde la administración educativa, diseñar contenidos para la formación, etc. Algunos son obras de diversos autores iberoamericanos leídos y releídos; otros producidos por mí, escritos y reescritos -excusen el atrevimiento, pero hay que reconocer que escribiendo se aprende un montón-, otros elaborados en colaboración con extraordinarios colegas comprometidos con el buen hacer de las bibliotecas de los centros de enseñanza obligatoria. De todas las lecturas/escrituras salí enriquecido y bien nutrido.

Seas responsable de una biblioteca escolar, miembro del equipo de apoyo, asesor con competencias en la formación en este ámbito, técnico docente de alguna consejería de educación, persona contratada para realizar labores en las bibliotecas de los centros, es fundamental, a mi parecer, leer/conocer/aprehender determinados textos que abordan el quehacer de las bibliotecas escolares concebidas como entornos de enseñanza y aprendizaje al servicio del proyecto educativo y de la comunidad. Así que ahí va una primera selección de libros para "saber algo de y sobre bibliotecas escolares":


Finalmente, un documento del Estado Español que es imprescindible conocer: